La Marsellesa: una oda a la libertad

Cuando Rouget de Lisle compuso el que posteriormente se declararía himno nacional francés, no podía imaginar que se entonaría para exorcizar la siniestra sombra del nazismo que, de no haber sido por la victoria de los aliados, se habría apoderado de todo el continente europeo. Jean Renoir, animado por el encendido ímpetu del antifacismo mundial, supo satisfacer con dignidad los instintos propagandísticos de un decadente Frente Popular. La Marsellesa (Jean Renoir, 1937) es un canto a la esperanza, una oda a la libertad que desata en lo más hondo del individuo el deseo por librar al pueblo de la tiranía. Léase, pues, este particular tributo al himno galo: La Marsellesa.