El 2 de marzo de 1974 moría a garrote vil Salvador Puig Antich, uno de los últimos ajusticiados —junto con Georg Welzel (más conocido como Heinz Chez)—, por el régimen franquista. Aunque desde que “entrara en capilla” hasta transcurridas doce horas mantuvo la esperanza de ser indultado, Puig Antich sabía que el atentado perpetrado por ETA contra el almirante Luis Carrero Blanco el 20 de noviembre del año anterior, ya le había condenado a muerte. Salvador (Manuel Huerga, 2006) es la historia de la agonía y ejecución del personaje homónimo, así como de las irregularidades de un juicio, que se amañó para que el régimen hiciera un último y desesperado pero infructuoso alarde de supremacía.
Salvador… Puig Antich
Nuevo recurso web
Aunque no tengo por costumbre analizar el contenido de sitio web alguno, siempre es un placer dar a conocer la existencia de sitios web adicionales de cine e historia. Tal es el caso de Historia Visual, el encabezamiento de cuyo lema reza:
Partir de la imagen, de las imágenes. No buscar en ellas sólo la ilustración, la confirmación o la negación de la tradición escrita”. Las palabras del historiador Marc Ferro expresan, con brevedad y convicción, el espíritu que da impulso a este sitio: Historia Visual busca aportar a la reflexión, al conocimiento y a la difusión de los vínculos entre imágenes e historia, y en especial al modo en que la imagen cinematográfica se erige en escritura complementaria de la que desarrollan las diversas corrientes historiográficas.
Historia Visual entronca con la tesis historiográfica que defiende CineHistoria, es decir, la aplicación didáctica de lo que Robert A. Rosenstone bautizó como Cinematic Contextual History, o, lo que es lo mismo, “Historia contextual del cine”. Así que me permito recomendarla, no sin antes, sugerir al internauta visite el apartado de Favoritos de CineHistoria. Y, de paso, si tienes alguna otra sugerencia que hacer al aquí presente, tanto mejor.
CineHistoria’s “Start Up”?
La actual crisis económica obliga a la sociedad a aguzar el ingenio más de lo habitual, dado que las reglas por las que se rige el mercado han agudizado la brecha entre ricos y pobres, como hacía tiempo que no ocurría. El capitalismo atraviesa por fases de expansión y contracción periódicamente. No alcanzo a adivinar, sin embargo, si ésta en la que estamos viviendo es una fase de contracción económica convencional, pero lo cierto es que me obliga a mí, como a tantos otros, a buscar fórmulas para esquivar con mayor eficacia los obstáculos que se me presentan en el día a día. Por ello, he concebido la idea de crear una Start Up. He aquí la definición del término según la Wikipedia:
Startup es una organización humana con gran capacidad de cambio, que desarrolla productos o servicios, de gran innovación, altamente deseados o requeridos por el mercado, donde su diseño y comercialización están orientados completamente al cliente. Que opera con costos mínimos, pero obtiene ganancias que crecen exponencialmente, que mantiene una comunicación continua y abierta con el cliente y se orienta a la masificación de las ventas, aprovechando la comunicación que nos brinda Internet y sus plataformas…
CineHistoria es un servicio sin ánimo de lucro, pero su supervivencia depende, en gran medida, del apoyo de todos. Así que, de acometer la idea de emprender un negocio, necesitaría, por el momento, de un experto en marketing, de un realizador, de un redactor, y, si se me agotan las ideas, de lo que vosotros me sugiráis. Huelga decir que no estaría de más disponer de la ayuda de un promotor. Si queréis escribirme, enviadme un correo a: cinehistoria[@]gmail.com. Por cierto, no os limitéis, si os decidís a poneros en contacto conmigo, a enviarme un currículo. Explicadme qué idea se os puede haber ocurrido para crear un negocio juntos. Espero de vuestra colaboración. Gracias.

